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domingo, 30 de septiembre de 2012

EL PRIMER DIA DE GUARDERIA


Los primeros días de guardería son un momento delicado, que se debe presentar al niño como una oportunidad y no como un abandono. Te ofrecemos algunos trucos y consejos.

Es importante que la mamá (el papá, los abuelos, el canguro o cualquier figura de referencia del niño) esté presente durante los primeros días, que serán de transición.

La persona que se encargue de la “inserción” del niño en la guardería  hará de intermediario entre el niño y el nuevo entorno, procurando sobre todo que el pequeño les coja confianza a los cuidadores de la guardería.

Cómo preparar el inicio de la guardería: las claves del éxito
Los papás del niño deberán estar seguros y convencidos de la decisión, para transmitir tranquilidad, confianza y entusiasmo al pequeño. Esto favorecerá la adaptación del niño. El niño percibe y absorbe la ansiedad de sus padres.

● Si, antes de iniciar la guardería, el niño ya está acostumbrado a separarse de la madre será una gran ventaja. Y es que el miedo a la separación, al abandono es una de las principales dificultades para el niño.

Además, la separación de la madre es más fácil de asumir si se hace de un modo gradual. Por lo que este “entrenamiento” previo puede hacerse en mejores condiciones.
Durante el rato que la mamá esté ausente, es recomendable que el niño esté con algún familiar o alguna persona conocida con la que tenga trato y confianza, y se sienta a gusto.
Se puede empezar por ratos cortos y cada vez alargar más la separación, hasta que se conviertan en toda una tarde. Llegados a este punto, el niño estará preparado para “enfrentarse” a la guardería.

La despedida puede ser uno de los peores momentos del primer día de guardería. Hay que evitar irse de “hurtadillas” cuando el niño está despistado, ya que el niño podría vivirlo como un abandono.

Es  bueno proporcionar al niño unas palabras breves de despedida para consolarle, pero sin alargar el momento en exceso. Además, no hay que sucumbir a los llantos del niño  y pataletas del niño, ni ofrecerle golosinas u otros “premios” para que se calme.

martes, 31 de agosto de 2010

EL PERIODO DE ADAPTACIÓN.

UN POQUITO DE INFORMACIÓN AHORA QUE EMPEZAMOS EL NUEVO CURSO.

Las aulas infantiles se convierten en un mar de lágrimas cada inicio de curso. Tanto los niños que empiezan a ir a la escuela infantil como los que van al colegio ven su vida alterada al pasar del entorno familiar al escolar. No podemos evitar el conflicto que supone, pero sí está en nuestras manos ayudarles a afrontarlo.


Las vivencias de esta etapa van a ser procesadas durante mucho tiempo en la memoria afectiva del niño, por lo que hay que cuidarlas.

Siempre que se pueda compatibilizar con las obligaciones laborales de los padres, es preferible que la incorporación sea progresiva. Así el choque no es tan brusco y asimilan mejor la nueva situación.


En el caso de los más pequeños conviene que, durante los primeros días, los padres les acompañen en el aula un ratito. Las presentaciones de personas y entorno siempre serán más gratas en compañía de papá o mamá.


Hay que intentar transmitir seguridad y confianza. Si ven que los padres dudan o sienten miedo de la separación, lo pasarán peor.
Todos los principios de curso, las aulas están preparadas para hacer este período más fácil a los niños. El ambiente de la clase es acogedor y se programan actividades en las que se cuida el aspecto afectivo. El educador siempre debe estar accesible.
Es normal que los primeros días quieran llevarse un objeto de casa, para que les dé seguridad. No conviene impedírselo.


En poco tiempo veremos lo bien que se adapta. Notaremos que está adaptado cuando se sienta lo bastante seguro como para mostrar su mundo emocional, para dar y aceptar afecto y para intercambiar experiencias. Algunos niños presentan problemas asociados a esta etapa como alteración del sueño o falta de apetito. Suele ser algo pasajero y se soluciona con cariño y comprensión.
La adaptación de un niño de 2 a 3años a una escuela dependerá más de la actitud del personal docente y de los cuidadores que del niño. El niño no sabe a que va a la escuela, pero el personal de la escuela debe estar preparado para recibir al niño. Además, este trabajo de preparación deberá ser compartido con los padres del niño.
Actitudes de la educadora


- Al encontrarse con el niño: aproximación, respeto, afecto, sin ansiedad ni agobio.
- Conocimiento del nombre del niño con anterioridad a su llegada a la escuela.
- Creación de un clima de seguridad afectiva individual y colectiva.
- Hay que mantener la tranquilidad ante manifestaciones de inadaptación del niño (rabietas,
llantos, inapetencias) pero sin abandono.
- Atención individualizada -pero no exclusiva- sobre todo en los momentos cotidianos de:
llegadas, despedidas, comidas; entendiéndolos como momentos de gran importancia para la
relación individual-afectiva con el niño (tratando de evitar prisas, agobios, nervios, etc.).
- Conocimiento del niño a través de: entrevista a padres, observación del niño y de sus
reacciones ante situaciones cotidianas de la escuela.


Adaptación al grupo


- En la medida que se va adaptando, organiza actividades para que el niño se ponga en contacto con el resto del grupo: conocimiento de los nombres de los otros niños.
- Conocimiento de la etapa evolutiva por la que atraviesa el niño, entendiendo el egocentrismo característico de esta etapa, ayudándole a superarlo por medio de actividades grupales -que prendan a compartir el material- (no todo es mío) - que aprendan a cuidarlo y recogerlo.
- Intenta que el niño canalice la agresividad surgida en situaciones de compartir, buscando
fórmulas alternativas (no le quites este juguete a tu amigo, toma otro del estante).
- Entienda la conducta agresiva del niño como una forma de relación normal en esta edad y más en el periodo de adaptación. Este límite se debe poner por parte de la educadora de una forma no agresiva y sin tensiones, al igual que el resto de los límites.


Adaptación al nuevo espacio


- Conocimiento del espacio-clase: objetos, adornos, muebles.
- Conocimiento del material.
- Conocimiento del aseo.
- Conocimiento del patio.
- Conocimiento del comedor.
- Conocimiento de la enfermería.


Relación con los padres


- Dar confianza y seguridad a los padres.
- Entrevistas (también como forma de conocer a los padres y ver la relación que tienen con sus hijos                                                                                                                           - Procura que las entradas y las salidas sean lo menos conflictivas posibles: paciencia con los padres.                                                                                                                             - Ponga límites claros a los padres desde el principio (puntualidad, ropa marcada, que ahora al principio no entren mucho en las clases) evitando los enfrentamientos.


Nota: Explica siempre al niño todas las situaciones nuevas que vayan a vivir: situaciones cotidianas, actividades, entrada, salida, jardín, comida, siesta, etc.